Crítica — Cumbres borrascosas: ¿Es posible un amor más allá de la muerte?
Emerald Fennell lleva al cine, con la colaboración de Margot Robbie y Jacob Elordi, el clásico "Cumbres borrascosas" en una propuesta de aspecto atractivo y sensual que, sin embargo, no consigue estar a la altura de las expectativas creadas.
Eulàlia Iglesias
12 de febrero 2026
Cumbres borrascosas (Wuthering Heights)
Año 2026
País
Gran Bretaña
Estados Unidos
Dirección Emerald Fennell
Guion Emerald Fennell
Producción
MRC
Lie Still
LuckyChap Entertainment
Reparto
Margot Robbie
Jacob Elordi
Hong Chau
Shazad Latif
Alison Oliver
Martin Clunes
Fotografía Linus Sandgren
Montaje Victoria Boydell
Música
Anthony Willis
Charli XCX
Distribución Warner Bros.
Duración 136 min
Fecha de estreno 13 de febrero
Género Drama romántico
Sinopsis
Adaptación del clásico de Emily Brontë Cumbres borrascosas, que relata la historia de amor que desarrollan desde la infancia Cathy y Heathcliff en el caserón que da nombre a la novela, situado en un rincón inhóspito y ventoso de Yorkshire.
Cumbres borrascosas (Wuthering Heights)
Año 2026
País
Gran Bretaña
Estados Unidos
Dirección Emerald Fennell
Guion Emerald Fennell
Producción
MRC
Lie Still
LuckyChap Entertainment
Reparto
Margot Robbie
Jacob Elordi
Hong Chau
Shazad Latif
Alison Oliver
Martin Clunes
Fotografía Linus Sandgren
Montaje Victoria Boydell
Música
Anthony Willis
Charli XCX
Distribución Warner Bros.
Duración 136 min
Fecha de estreno 13 de febrero
Género Drama romántico
Sinopsis
Adaptación del clásico de Emily Brontë Cumbres borrascosas, que relata la historia de amor que desarrollan desde la infancia Cathy y Heathcliff en el caserón que da nombre a la novela, situado en un rincón inhóspito y ventoso de Yorkshire.
El impacto de la lectura de Cumbres borrascosas de Emily Brontë tiene una vertiente inesperada. Al menos para quien firma estas líneas, que la leyó de adolescente esperando una novela romántica llena de pasiones y tormentos, y se encontró con un relato arisco e inhóspito, espléndido y oscuro, sobre una historia de obsesión que carcome todo lo que la rodea. Resulta curioso el fenómeno que rodea a este clásico de la literatura gótica, todavía ligado a un imaginario romántico que en ningún caso es el que preside el texto original. Algunas aproximaciones, como la de Andrea Arnold de 2011, intentaban ser fieles a la atmósfera áspera y poco acogedora del original. Otros, como el clásico de Luis Buñuel Abismos de pasión, arrastraban a su territorio de radicalidad surrealista la obsesión del protagonista, Heathcliff, por su amada muerta, Cathy. Ahora es Emerald Fennell quien nos ofrece su visión de la novela de Brontë, en una película que reincide en explotar este universo romántico ya desde un cartel que homenajea Lo que el viento se llevó, la fecha de estreno que coincide con San Valentín y unos tráileres pensados para ir calentando motores.
La película arranca con fuerza. Sobre una pantalla todavía en negro resuenan unos gemidos sin identificar, que podrían corresponder a un acto sexual. O, como no tardamos en descubrir, a un pobre hombre agonizando en una horca para disfrute del público que contempla este espectáculo de la muerte, entre ellos la pequeña Cathy. El condenado tiene la correspondiente erección tras el último estertor, así que, a los ojos de la niña, y en un vínculo que aprobarían los surrealistas, violencia, sexo y muerte aparecen inextricablemente unidos ya desde la infancia. Este hubiera sido un hilo interesante para seguir en la historia de amor entre Cathy (Margot Robbie), que vive con su padre en el caserón aislado de Cumbres borrascosas, y el chico que el progenitor acoge sin más razones, Heathcliff (Jacob Elordi). Un vínculo más fuerte que la vida que, sin embargo, se ve frustrado por la diferencia de clase y los respectivos talantes de los personajes protagonistas.