Crítica — Pon tu alma en la mano y anda: Vivir en Gaza, documentar el genocidio
En este documental proyectado en el Festival de Cannes y nominado a los César, la directora iraní afincada en Francia, Sepideh Farsi, da voz al pueblo palestino a través de las experiencias de la joven fotoperiodista gazatí Fatma Hassouna, asesinada en mayo de 2025 por el ejército israelí. "Pon tu alma en la mano y anda" constituye un testimonio único, y desde primera línea, del genocidio del pueblo palestino a través de las experiencias y de las fotografías hechas por la joven periodista.
María Adell Carmona
12 de febrero 2026
Pon tu alma en la mano y anda
Año 2025
País
Palestina
Irán
Francia
Dirección Sepideh Farsi
Montaje Sepideh Farsi
Producción
Rêves d’eau Productions
24 Images
Reparto
Fatma Hassouna
Sepideh Farsi
Distribución Filmin
Duración 113 minutos
Fecha de estreno 13 de febrero de 2026
Género Documental
Sinopsis
La fotoperiodista palestina Fatima Hassouna documenta la vida en Gaza durante la invasión militar israelí. A través de su móvil se comunica a diario con Sepideh Farsi, quien transmite sus imágenes.
Pon tu alma en la mano y anda
Año 2025
País
Palestina
Irán
Francia
Dirección Sepideh Farsi
Montaje Sepideh Farsi
Producción
Rêves d’eau Productions
24 Images
Reparto
Fatma Hassouna
Sepideh Farsi
Distribución Filmin
Duración 113 minutos
Fecha de estreno 13 de febrero de 2026
Género Documental
Sinopsis
La fotoperiodista palestina Fatima Hassouna documenta la vida en Gaza durante la invasión militar israelí. A través de su móvil se comunica a diario con Sepideh Farsi, quien transmite sus imágenes.
Al inicio de Pon tu alma en la mano y anda, la cineasta iraní afincada en Francia, Sepideh Farsi, afirma que, al ver por primera vez a través del móvil a la joven fotoperiodista palestina Fatma Hassouna, sintió como si se estuviera viendo "en un espejo". El valor de esta película, además de su evidente peso testimonial (junto con La voz de Hind, el film de Farsi podría presentarse ante un tribunal como prueba irrefutable del genocidio del pueblo palestino por parte del ejército israelí, así como de los crímenes de guerra de este último), es esta cualidad especular: a un lado y al otro de la pantalla del móvil se hallan los rostros de dos mujeres separadas por la edad, la distancia y situaciones vitales, políticas y económicas absolutamente distintas. Pese a ello, es mérito de la puesta en escena ideada por Farsi, y del carisma desbordante de Fatma, que el film las sitúe frente a frente en igualdad de condiciones, evitando la habitual posición jerárquica de la que retrata (la documentalista) sobre la persona retratada (el personaje). La película, por tanto, se plantea como un diálogo intergeneracional e interterritorial, que se extiende a lo largo de un año (entre abril de 2024 y abril de 2025), y en el que, a través de videollamadas continuamente interrumpidas por la escasa conectividad en Gaza, Farsi y Fatma conversan, entre otras muchas cosas, sobre la guerra, el hambre, la esperanza de un alto el fuego, sobre los seres queridos que ha perdido la joven gazatí y sobre sus sueños de salir de Gaza, viajar por el mundo y trabajar como fotoperiodista.