Trinh T. Minh-ha — Cuestionando los códigos del documental etnográfico
Hasta el 1 de marzo de 2026 se puede visitar en La Virreina Centre de la Imatge ‘Visto pero no visto’, exposición que recorre la obra fílmica de la cineasta, escritora y compositora Trinh T. Minh-ha.
Marla Jacarilla
13 de noviembre 2025
Trinh T. Minh-ha en la exposición 'Visto pero no visto'
“Los hábitos comerciales e ideológicos de nuestra sociedad favorecen las narrativas con un cierre lo más definido posible, de modo que, una vez consumida la narración, se puede descartar y pasar a comprar otra: clara, lineal y totalmente digerible.”
Trinh T. Minh-ha
Es probable que para una gran parte del público el nombre de Trinh T. Minh-ha no resulte familiar, aunque sí que lo sea para las aficionadas al cine de no ficción y para las habituales de ciertos festivales. Ya en 2018, el Festival Punto de Vista de Navarra dedicó un foco a esta cineasta, escritora, crítica literaria, académica y compositora de origen vietnamita. Siete años después, el cine Zumzeig programa una completa retrospectiva y La Virreina Centre de la Imatge le dedica Visto pero no visto, una exposición que recorre gran parte de su obra, desde su primer largometraje Naked Spaces: Living is Round (1985) hasta el más reciente What About China? (2022).
Penetrar en el universo fílmico de Trinh T. Minh-ha por primera vez mediante una exposición tan exhaustiva puede resultar algo apabullante, aunque también extremadamente revelador. Sobre todo, puede ayudarnos a cuestionar ciertas dicotomías, o lo que es lo mismo, nuestra mala costumbre de forzar constantemente la dualidad, incluso cuando somos conscientes de que las etiquetas no acaban de encajar: «objetividad vs. subjetividad», «ficción vs. documental»… Conceptos que, aunque a veces nos resulten prácticos, también pueden en muchas ocasiones limitar y coartar nuestra capacidad de expresión y nuestro modo de ver el mundo. Porque puede que su cine se haya mostrado habitualmente en festivales de no ficción, pero también es cierto que cuestiona y problematiza muchos de los modos de hacer del documental y, especialmente, de aquello que se ha dado en llamar «documental etnográfico», evidenciando la paradoja intrínseca de nuestros constantes y fallidos intentos de acercarnos «a la otra persona»; proponiendo una lúcida reflexión en torno a todas aquellas estructuras de poder (a veces invisibles) que configuran nuestra sociedad y nuestro comportamiento en la misma. Minh-ha realiza un cine de naturaleza política, polifónica, feminista e interrogativa. Un cine que explora las distintas relaciones posibles entre la imagen y el sonido, que evita las zonas de confort de las narrativas occidentales y experimenta con el ritmo, con el tiempo y con los límites de la realización cinematográfica.