Mia Hansen-Løve — El cine y la vida
Mia Hansen-Løve, creadora de una filmografía intimista y luminosa, y radicalmente personal, estará en Barcelona para recibir el Premio D’A 2026. Paralelamente, la Filmoteca de Catalunya ofrecerá una retrospectiva de su obra, en la que destacan películas como "El padre de mis hijos" (que se proyectó en la edición de 2009 del D’A), "Un amor de juventud" o "El porvenir".
María Adell Carmona
19 de marzo 2026
Escribir un reportaje sobre Mia Hansen-Løve (París, 1981) implica, en cierta medida, llevar a cabo también un retrato personal e íntimo de una creadora para la que vida y obra siempre han ido de la mano. Para mí, además, recorrer su obra significa también trazar una suerte de trayectoria biográfica y cinéfila: la primera vez que entré en contacto con su cine fue a inicios del 2010, cuando presentó El padre de mis hijos (2009) en el festival neoyorquino New Directors/New Films. Recuerdo que pensé que era muy joven (tendría alrededor de 28 años, pero su aspecto era el de una adolescente, como la de la protagonista de aquel film) y la impresión que me causó la madurez emocional de la película, que abordaba cuestiones muy complejas sin subrayados melodramáticos, sino desde una estética naturalista, casi transparente, y desde una cierta levedad tonal y formal. Desde ese momento, el cine de Hansen-Løve ha ido desplegándose y creciendo conforme lo hacía la propia autora quien, aunque siempre ha estado interesada en describir a mujeres, o a chicas jóvenes, que son hijas (Todo está perdonado [2007], El padre de mis hijos, Un amor de juventud [2011]), ha ido incorporando en su colección de retratos femeninos a otras mujeres que también son madres. Como ese triplete imbatible que forman Isabelle Huppert, Vicky Krieps y Léa Seydoux, protagonistas, respectivamente, de las que podríamos definir como las tres obras de madurez de la autora: El porvenir (2016), La isla de Bergman (2021) y Una bonita mañana (2022).