Agnieszka Holland — La vigencia de Kafka
"Franz Kafka", el último film de la veterana directora polaca Agnieszka Holland, se estrenó en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, donde tuvimos ocasión de hablar con ella.
Nuria Vidal
29 de enero 2026
Entrevistar a Agnieszka Holland es colocarse frente a alguien que forma parte de la historia del cine. Nacida en 1948 en Varsovia, cuando Polonia estaba bajo la órbita soviética, en el seno de una familia de intelectuales —padre judío y madre católica, tanto él como ella, periodistas comprometidos—, su educación estuvo guiada desde muy pequeña por una conciencia política y social. Se formó como directora en la Academia de Cine y Televisión de Praga (FAMU).
Holland llamó la atención internacional con Actores provinciales, con la que ganó el Premio de la Crítica de Cannes de 1980. Un año después, la joven directora consiguió exiliarse en Francia. A partir de este momento, su carrera se desarrolló en distintos países, idiomas y formatos. Europa, Europa, (1990), rescatada en Filmtopia como un Tesoro escondido por Alicia Luna, supuso su consagración internacional y la convirtió en una referente para las nuevas generaciones de cineastas. Pero si Holland reivindica su internacionalismo europeo, también es una de las mayores defensoras del trabajo en televisión, donde su nombre es habitual como directora de capítulos en series tan relevantes como The Wire o House of Cards.
Tras haber puesto el acento en un problema muy serio, como es el de las personas refugiadas en la frontera polaca con Bielorusia, en la interesante Green Border, Agnieszka Holland ha escogido la figura de Franz Kafka, un escritor que nació como ciudadano del Imperio austrohúngaro, era judío, vivía en la Praga checa y hablaba y escribía en alemán, como protagonista de su último film. Con la colaboración del joven actor alemán Idan Weiss, Holland se aleja de la película biográfica convencional para intentar llegar al alma y el espíritu de una de las figuras fundamentales de la cultura europea.