Crítica — El sonido de la caída: El pasado que reverbera
En su segundo largometraje, la directora alemana Mascha Schilinski retrata la persistencia de los traumas en cuatro generaciones de mujeres que han vivido en una misma casa a lo largo de un siglo.
Marla Jacarilla
23 de abril 2026
El sonido de la caída (In die Sonne schauen)
Año 2025
País Alemania
Dirección Mascha Schilinski
Guion Louise Peter, Mascha Schilinski
Producción
Studio Zentral
Zweites Deutsches Fernsehen (ZDF)
BKM Bundesregierung für Kultur und Medien
MDM Mitteldeutsche Medienfoerderung
Reparto
Hanna Heckt
Lena Urzendowsky
Laeni Geiseler
Susanne Wuest
Lea Drinda
Luise Heyer
Fotografía Fabian Gamper
Montaje Evelyn Rack
Música Michael Fiedler, Eike Hosenfeld
Distribución Elastica Films
Duración 149 min
Fecha de estreno 24 de abril de 2026
Género Drama
Sinopsis
Una granja en el norte de Alemania es el contexto en el que transcurren las vidas de cuatro mujeres a lo largo de un siglo. Vidas atravesadas por el trauma heredado y la violencia, desde la Primera Guerra Mundial hasta la época actual.
El sonido de la caída (In die Sonne schauen)
Año 2025
País Alemania
Dirección Mascha Schilinski
Guion Louise Peter, Mascha Schilinski
Producción
Studio Zentral
Zweites Deutsches Fernsehen (ZDF)
BKM Bundesregierung für Kultur und Medien
MDM Mitteldeutsche Medienfoerderung
Reparto
Hanna Heckt
Lena Urzendowsky
Laeni Geiseler
Susanne Wuest
Lea Drinda
Luise Heyer
Fotografía Fabian Gamper
Montaje Evelyn Rack
Música Michael Fiedler, Eike Hosenfeld
Distribución Elastica Films
Duración 149 min
Fecha de estreno 24 de abril de 2026
Género Drama
Sinopsis
Una granja en el norte de Alemania es el contexto en el que transcurren las vidas de cuatro mujeres a lo largo de un siglo. Vidas atravesadas por el trauma heredado y la violencia, desde la Primera Guerra Mundial hasta la época actual.
En el año 2016, el ilustrador estadounidense Richard McGuire publicaba la novela gráfica Here (Aquí), la historia de una habitación y todo lo que en ella sucedía a lo largo de los años —o más bien, siglos—. Here se alzó con el premio a la mejor obra en el Festival de Angulema y contó, años después, con una —lamentablemente fallida— adaptación cinematográfica. Esta misma premisa, la de un único espacio visto a través del tiempo, es la utilizada por Mascha Schilinsky en su segundo largometraje, El sonido de la caída.
Casi una década ha transcurrido desde que Schilinsky estrenó, en 2017, su ópera prima, Dark Blue Girl. Nueve años para realizar una película puede parecer mucho tiempo, sí, pero tal vez no sea tanto si pensamos en la envergadura y complejidad de un film como El sonido de la caída, que recorre las vidas de cuatro generaciones de mujeres unidas por un espacio en común. Alma, Erika, Angelika y Lenka son las cuatro protagonistas de esta fragmentada historia que, con un tono marcadamente poético, reflexiona sobre la persistencia de los traumas a través de las generaciones y pone el foco en la violencia que, de modo sistémico, casi por inercia, ejercen los hombres sobre los cuerpos —y, por extensión, sobre las mentes— de las mujeres.
Durante los meses que preceden a la Primera Guerra Mundial, la pequeña Alma habita en una granja al norte de Alemania junto a toda su familia, incluida su estricta y religiosa madre. El descubrimiento de un daguerrotipo en el que aparece una niña pequeña, aparentemente muerta e idéntica a ella, la inducirá a reflexionar sobre su propia existencia y la posibilidad de la muerte. Tema que, por otro lado, recorrerá toda la película de principio a fin.
Erika, por su parte, se obsesiona con Fritz. En concreto, con la ausencia de su pierna izquierda. Erika observa el muñón cuando Fritz duerme, y ella misma finge ser tullida atándose la pierna con una cuerda y utilizando a escondidas las muletas de Fritz. Aunque no aparecen indicadores temporales concretos, intuimos que corren los años cuarenta. De una guerra mundial hemos pasado a otra, y Fritz es el personaje que conecta ambos momentos; ya que Fritz, a quien su familia cortó una pierna años atrás para evitar que fuese a la Primera Guerra Mundial, es en realidad el hermano de Alma.