Crítica — Millennial Mal (Temporada 1): La adulta perdida
Conocida por sus colaboraciones con cineastas como Julián Génisson, Pablo Hernando o Ion de Sosa, la actriz, directora y guionista Lorena Iglesias debuta en el formato serial con "Millennial Mal", una comedia universitaria que se erige como oda a la generación Z y explora la posibilidad de reinventarse como mujer a los cuarenta.
Daniela Urzola
2 de julio 2026
Millennial Mal (Temporada 1)
País España
Año 2026
Dirección
Lorena Iglesias (Creadora)
Andrea Jaurrieta
Guion Lorena Iglesias
Producción
Coproducción España-Portugal
Filmin
Tornasol Media
Ukbar Filmes
Reparto
Lorena Iglesias
Victoria Oliver
Paula Gala
Vito Sanz
Isa Calderón
Fernando Nagore
Fotografía Paulo AreJuli Carné Martorell
Montaje Sergio Jiménez
Música Javier Bilbao Villaverde
Distribución Filmin (España)
Duración 5 episodios
Fecha de estreno 30 de junio
Género Serie de TV. Comedia
Sinopsis
Judith, una bibliotecaria en paro de 42 años, tiene que volver a la universidad para cobrar una beca que le conceden por un error burocrático. Atrapada en los códigos del mundo universitario –fiestas, ‘outfits’, miedo al ‘cringe’…–, y con el fin de ocultar su edad, se somete a un cambio de imagen ideado por dos veinteañeras, lo que hará que acabe creyéndose su propio personaje.
Millennial Mal (Temporada 1)
País España
Año 2026
Dirección
Lorena Iglesias (Creadora)
Andrea Jaurrieta
Guion Lorena Iglesias
Producción
Coproducción España-Portugal
Filmin
Tornasol Media
Ukbar Filmes
Reparto
Lorena Iglesias
Victoria Oliver
Paula Gala
Vito Sanz
Isa Calderón
Fernando Nagore
Fotografía Paulo AreJuli Carné Martorell
Montaje Sergio Jiménez
Música Javier Bilbao Villaverde
Distribución Filmin (España)
Duración 5 episodios
Fecha de estreno 30 de junio
Género Serie de TV. Comedia
Sinopsis
Judith, una bibliotecaria en paro de 42 años, tiene que volver a la universidad para cobrar una beca que le conceden por un error burocrático. Atrapada en los códigos del mundo universitario –fiestas, ‘outfits’, miedo al ‘cringe’…–, y con el fin de ocultar su edad, se somete a un cambio de imagen ideado por dos veinteañeras, lo que hará que acabe creyéndose su propio personaje.
Objetos decorativos, fotografías y postales sobre paredes verde pastel rodean a una Judith que aún está en la cama, a punto de empezar su rutina diaria: alimentar a su gato, hacer aeróbicos que ve en la televisión, tomar colágeno y empaquetar el crucigrama que lleva al trabajo –todo mientras van apareciendo los créditos en Comic Sans, un gesto que habla por sí solo–. La apertura de Millennial Mal nos presenta a su protagonista a través de su espacio, haciendo que, incluso antes de tener contexto de la premisa, sintamos que ya la conocemos. No es casual que lo primero que veamos sea la habitación, un espacio que directoras como Sofia Coppola o Greta Gerwig han percibido como fundamentales en la construcción cinematográfica de universos íntimos de la chica adolescente (aquello que se ha llegado a conocer como "bedroom aesthetics"). Aquí está la clave y, al mismo tiempo, el contraste que de entrada plantea Lorena Iglesias, creadora y actriz de la serie: una mujer adulta que se nos presenta a través de estrategias narrativas usualmente asociadas a géneros como el coming of age y la comedia universitaria. Estos nunca se esconden; por el contrario, saltan a la vista en todo momento, y esto parece ser una declaración de intenciones.