Eszter Tompa — ""Dracula" es radical. Siempre digo a la gente: quedaos hasta el final."
En relación con la retrospectiva dedicada a Radu Jude en la Filmoteca de Catalunya, hablamos con la actriz Eszter Tompa, protagonista de "Kontinental ’25" y una de las Dráculas en la versión más trash de "Drácula" hasta la fecha, dos de las películas recientes del cineasta rumano.
Mariana Hristova
4 de junio 2026
© Jens Koch
Nacida en Transilvania en una familia teatral que le había prohibido ser actriz, formada entre varios países europeos y con una relación estrecha con Cataluña, Tompa nos cuenta entre risas y anécdotas sobre el fascinante método de Jude: ensayos durante meses, preparación intelectual, humor, improvisación y una manera de filmar donde el pensamiento importa más que el perfeccionismo. Aparte de Kontinental ‘25 y el Dracula de Jude, la conversación derivó también hacia Brecht, la identidad transilvana, Cataluña y sus futuros proyectos con Neus Ballús, Daniel Sánchez López y Rodrigo Moreno.
Kontinental ’25 tiene un personaje muy complejo: una mujer religiosa, empática, que intenta ayudar, pero también está llena de contradicciones y algo de hipocresía. ¿Cómo entraste en la película y cómo construiste este personaje?
Entré por Dracula, la película siguiente de Radu. Hicimos un casting online, yo tenía un texto larguísimo, en rumano arcaico, estaba superconcentrada y, de repente, Radu empieza a gritar: "¡Tengo una idea!". Me asustó muchísimo. Me dijo: "Tengo un proyecto guardado desde hace diez años en mi portátil y no sabía con quién hacerlo. ¿Quieres aprender otro texto para la semana que viene?".
Y claro, yo ya era fan suya desde hacía mucho tiempo. Seguía su cine desde muy joven porque me fascina que no tiene una receta, ni fórmula, que en cada película inventa su propio lenguaje. No es especulativo, no es hipócrita, no repite mecanismos.
Luego me dijo que quería hacer Kontinental ’25 conmigo y añadió: "Hay muy poco dinero, no tenemos apoyo estatal". Y en ese momento se bloqueó mi ordenador. Literalmente. Después me llamó por teléfono preocupado: "¿Estás bien? ¿Quieres trabajar conmigo o no?". Me propuso intentar conseguir fondos, pero yo no quería esperar. Y así empezó todo.