Marta Bassols y Marta Loza — Retrato de una madre en llamas
Dos Martas, Marta Bassols y Marta Loza, están al frente de "Yo siempre a veces", la serie producida por Suma Content (la productora de Javier Ambrossi y Javier Calvo) que Movistar Plus+ estrenó el pasado 23 de abril y que acaba de proyectarse en el festival Canneseries, donde ha ganado el premio al mejor guion. Los seis breves episodios de "Yo siempre a veces" dan para mucho. Narran un enamoramiento explosivo, el de Laura (Ana Boga) y Rubén (David Menéndez), un embarazo inesperado y el viacrucis que Laura tiene que atravesar, con un bebé a cuestas, de casa en casa por una Barcelona gentrificada y precarizada. Hablamos con Bassols y Loza, creadoras y guionistas de la serie y, respectivamente, también actriz y directora, sobre maternidades disidentes, heroínas poliédricas, precariedad y clase social.
María Adell Carmona
30 de abril 2026
Aunque es ficción, la serie tiene una base autobiográfica. ¿Cuál es el origen del proyecto y cómo conseguisteis el equilibrio entre vida y ficción?
Marta Bassols: Gran parte de la historia son cosas que me han sucedido. La chica protagonista es, como yo, de Santa Coloma de Gramanet, y le pasan cosas que yo experimenté: lo de estar viviendo en Berlín, y enamorarse de repente de un tío que tiene un garito en el Raval y quedarse embarazada al poco de conocerle. Pero enseguida Marta (Loza) y yo tuvimos que empezar a utilizar la ficción para hacer avanzar las tramas, para hacerlas evolucionar y cerrar las historias, lo que ha acabado modificando muchas situaciones. Pese a ello, me sigue costando tomar distancia con respecto a ciertos episodios y personajes. A mí no me da vergüenza decir que me gusta un gilipollas, pero no quiero que gente a la que quiero piense que la juzgo o me cae mal. Aunque sea ficción, y tenga esa capa de lectura extra, me sigue resultando difícil distanciarme.
La serie tiene una estructura inusual: casi cada episodio transcurre en una de las casas por las que pasan Laura y su bebé, y cada uno tiene un tono distinto.
Marta Loza: Pensamos en cada episodio como si fuera un cuento de un libro de relatos, como los de Raymond Carver o Lucia Berlin, que son un autor y una autora que nos gustan mucho a las dos. Cada uno de estos relatos proporcionaba una dimensión distinta del personaje de Laura, como si estuviera compuesta por muchas caras y cada episodio mostrara una de ellas. Desde dirección (éramos tres directoras, Claudia Costafreda, Ginesta Guindal y yo), la idea fue siempre también que cada episodio fuera como un cortometraje distinto, con referencias y estilos diferentes.
MB: Durante una breve temporada, estuve yendo realmente de casa en casa y fue una experiencia muy dolorosa. No tener un lugar donde poder echar raíces y empezar a crecer desde ahí lo convierte todo en una búsqueda. También nos gustaba mucho la idea de escribir un coming of age, pero no de niña a mujer, sino de no madre a madre, y de la transformación que esto supone. A lo largo de la serie, Laura busca la felicidad en todos los lugares en los que en algún momento fue feliz, pero lo que al final acaba aprendiendo es que ya no es la misma que era al inicio, y que, por tanto, las cosas que le hacían feliz antes ahora ya no lo hacen.