Binka Zhelyazkova — Una conciencia viva del inconformismo
Desde la primera retrospectiva fuera de Bulgaria, organizada por el Festival de Tesalónica en 2021, el cine de Binka Zhelyazkova se está redescubriendo, va girando por el mundo y por fin ha aterrizado en España. Este julio y agosto, Filmoteca Española programó ocho de sus nueve películas —seis de ficción y dos documentales—, una ocasión para reflexionar sobre la obra de la primera cineasta búlgara y una de las pocas mujeres directoras de los años cincuenta a nivel mundial; una autora con un estilo propio y realmente singular, cuyo lenguaje cinematográfico evolucionó a lo largo de los años sin por ello alterar sus firmes valores, que permanecieron intactos de principio a fin.
Mariana Hristova
13 de agosto 2026
Binka Zhelyazkova. (Foto: Archivo familiar Zhelyazkova)
"La gente quiere vivir tranquila, y personas como tú no la dejan en paz", le dice el investigador fascista a la maestra encarcelada y condenada a muerte en Poslednata duma (La última palabra, 1973), la película más reconocida de Binka Zhelyazkova, presentada en su época en la competición del Festival de Cannes. Sin embargo, estas palabras se aplican perfectamente a ella misma en la Bulgaria comunista posterior a 1944, aunque Zhelyazkova mantuviera firmes convicciones de izquierda y su marido Hristo Ganev, alma gemela y coguionista de la mayoría de sus películas, fue partisano.

