Elvira Notari — La voz napolitana enmudecida
Con motivo del 150.º aniversario de Elvira Coda Notari y el 80.º de su fallecimiento, se ha puesto en marcha en Italia toda una maquinaria de rescate de su importante figura. Iniciativa enfocada a extender su eco internacional y a valorarla no sólo como la primera directora de su país, sino por lo extraordinario de su legado, sometido a un insultante olvido, unido a la pérdida de casi la totalidad de su obra. El documental "Elvira Notari. Oltre il silenzio" (2025) reúne todas estas reivindicaciones para restaurar el prestigio que perdió una vez retirada. Ahondemos en las causas que la llevaron a finalizar su prolífica carrera.
Estrella Millán Sanjuán
9 de julio 2026
Elvira Notari y Nicola Notari (Cortesía del Archivo Fotográfico - Cineteca di Bologna)
De Elvira Notari (1875-1946) se conservan sólo dos fotografías. En la primera se la ve con muy buen aspecto, vestida elegantemente y desprendiendo en su mirada un temperamento, seguridad y fuerza notorios. Se encuentra en su mejor momento y no para de trabajar. Aunque está apoyada en el hombro de su marido, Nicola Notari, en realidad el peso de la pareja se percibe en ella en mayor medida. Él mira a cámara. Ella hacia delante, seguramente con un nuevo proyecto entre manos.
La segunda foto pertenece a una época muy diferente. Se trata de su exilio en Cava de’ Tirreni después de una larga carrera: está sola, parece casi septuagenaria y sus ojos nos miran ausentes e inermes. Como si hubiera olvidado su identidad y no recordara el orgullo de haber creado su propia empresa de forma insólita para una mujer. Elvira llegaría a ser su cabeza visible y creativa, además de manejar la economía, convirtiéndose en todo un ejemplo de independencia y visibilidad inusitadas que se quedaron en el camino. Esas dos imágenes tan distintas pueden leerse como una analogía de lo que fue su vida: la historia de una mujer emprendedora con una mente lúcida provista de una personalidad enérgica, que terminó por disiparse.