Carmen Machi — Las 7 vidas de Carmen Machi
En el marco del Festival de San Sebastián que empieza hoy se hará entrega del Premio Nacional de Cinematografía 2025 del Ministerio de Cultura, concedido este año a la actriz Carmen Machi. Machi, como muy bien explicó el jurado en la concesión del premio, es sin duda "una de las actrices de comedia más importantes de la historia del cine español. También ha destacado en todo tipo de géneros. Ha sabido conectar con el público masivamente, no afectándole su enorme popularidad para acercarse a proyectos más autorales". El jurado añadía: "Representa los valores de una mujer actual, fuerte e independiente".
Nuria Vidal
17 de septiembre 2026
Carmen Machi tenía 37 años cuando le llegó el éxito. Pero no el trabajo, porque Carmen Machi llevaba desde los 17 años haciendo teatro, su primera y más firme vocación. En el año 1999 la llamaron para hacer un pequeño papel en una serie de gran éxito, 7 vidas. Unos años más tarde, se convirtió en la protagonista de un spin-off de 7 vidas, Aída. Desde entonces, ha participado en más de 90 películas, cortos, series, largos y rarezas. Ciertamente es un caso casi único, quizás sólo comparable al de Blanca Portillo, con quién coincidió en 7 vidas y con la que ha vuelto a trabajar en una de sus últimas películas, Día de caza. Algún día se tendrán que analizar a fondo estas dos series, 7 vidas y Aída, de las que ha salido una pléyade de grandes intérpretes del cine y el teatro español del siglo XXI. De momento, nos quedamos con 7 Machis.
Primera Machi: Actriz de teatro
37 años antes de que naciera Aída, Carmen Machi nacía en Madrid, concretamente el 7 de enero de 1963, en una familia de antepasados italianos y antecedentes artísticos. Ella ha contado varias veces que descubrió su vocación viendo una película de Elizabeth Taylor en la televisión, Alma rebelde, de Robert Stevenson (1943), con Orson Welles y Joan Fontaine, donde la pequeña Taylor, de once años, hacía de amiga de la protagonista y moría trágicamente. El hecho de tener su misma edad y el que muriera la impresionaron mucho y se fue a su habitación a representar la escena. Pero lo que la decidió fue ver, poco tiempo después, otra película de Elizabeth Taylor más mayor. Ella quería hacer eso, actuar, morir y seguir viviendo en otro personaje.

