Crítica — Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma: Deseo con regusto a muerte
El tercer largometraje de le directore estadounidense Jane Schoenbrun, "Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma", inauguró la sección Un Certain Regard de la 79.ª edición del Festival Internacional de Cannes y ahora participa en la sección Zabaltegi-Tabakalera de la 74ª edición del Festival de San Sebastián. La película se estrenará en los cines de España el 20 de noviembre. Esta propuesta, que gira alrededor del tándem entre sus dos protagonistas, ahonda en la supuesta renovación de los códigos de la industria del cine de género, una experiencia espectatorial que se introduce bajo la piel y el despertar de un deseo dormido a través de la búsqueda del cuerpo de la otra persona.
Elena del Olmo
17 de septiembre 2026
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma (Teenage Sex and Death at Camp Miasma)
Año 2026
País Estados Unidos
Dirección Jane Schoenbrun
Guion Jane Schoenbrun
Producción
MUBI
Plan B Entertainment
Scythia Films
Reparto
Gillian Anderson
Hannah Einbinder
Amanda Fix
Arthur Conti
Eva Victor
Zach Cherry
Fotografía Eric Yue
Montaje Graham Mason
Sonido Alex G
Distribución MUBI Espanya
Duración 112 min
Género
Thriller
Terror
Fecha de estreno 20 de noviembre de 2026
Sinopsis
Kris, una joven directora interesada en el cine de terror, es contratada para revivir la legendaria franquicia Campamento Miasma. Su encuentro con la actriz original de la primera entrega, Billy Presley, será el pistoletazo de salida de un delirio de sangre, deseo y transformación
Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma (Teenage Sex and Death at Camp Miasma)
Año 2026
País Estados Unidos
Dirección Jane Schoenbrun
Guion Jane Schoenbrun
Producción
MUBI
Plan B Entertainment
Scythia Films
Reparto
Gillian Anderson
Hannah Einbinder
Amanda Fix
Arthur Conti
Eva Victor
Zach Cherry
Fotografía Eric Yue
Montaje Graham Mason
Sonido Alex G
Distribución MUBI Espanya
Duración 112 min
Género
Thriller
Terror
Fecha de estreno 20 de noviembre de 2026
Sinopsis
Kris, una joven directora interesada en el cine de terror, es contratada para revivir la legendaria franquicia Campamento Miasma. Su encuentro con la actriz original de la primera entrega, Billy Presley, será el pistoletazo de salida de un delirio de sangre, deseo y transformación
"Si se vuelve demasiado real, siempre puedes apagarlo", se lee en uno de los carteles de las cabañas del campamento a mitad de metraje, cuando Kris decide continuar en este espacio irreal, nevado e ilocalizable por el Google Maps de su teléfono móvil. Le directore estadounidense Jane Schoenbrun, en este espacio fantasía, evidencia la cualidad táctil, sensorial y erótica de las imágenes cinematográficas de esta sangrienta y autorreferencial indagación sobre el deseo queer, la inmortalidad de los slashers y la relación visceral entre audiencia y medio visual.
La investigadora y filósofa Laura U. Marks concibe la noción de visualidad háptica como la capacidad de proporcionar una experiencia espectatorial que descentraliza la visión a la vez que apela al tacto, al olfato o al gusto. Marks teoriza sobre la forma en la que el cine se acerca al público a través de la piel, de la superficie táctil que envuelve nuestro cuerpo. Más allá de la identificación con una figura dentro de la ficción, la visualidad háptica aborda una relación física y corporal entre el público y las imágenes en pantalla.
"No quiero limitarme a mirar. No quiero limitarme a hacer una película. Yo también quiero sentirla", le suplica Kris, la joven directora encargada de realizar el remake de la franquicia, casi como una confesión, a Billy Presley, la actriz original de la primera entrega. La joven expresa en voz alta un deseo más profundo, corporal y enterrado que el de dirigir el esperado remake: la urgencia de experimentar en su propio cuerpo las sensaciones de pánico, tensión y placer que sintió el personaje de Billy en una escena de la película que protagonizó cuando era una adolescente. Hannah Einbinder y Gillian Anderson encarnan a estos dos personajes disidentes: una, una joven directora que revisa obsesivamente la escena sexual de Campamento Miasma a la vez que oculta su deseo tras asuntos laborales y relaciones poliamorosas insatisfactorias; la otra, una actriz de mediana edad a lo Norma Desmond que vive en la localización vacía y aislada en la que rodó su primera película.

